Pelea de wasaps

Actualizado: 25 jun


Última hora de la mañana, esta vez en bus. Pocos pasajeros, diseminados a lo largo del vehículo. No puedo evitar echar una mirada y compruebo lo que cabía esperar: todos están con el móvil en la mano, cual ejército de cyborgs en calma.


—¡Pues igual que tú, Ada!—me dirás con voz ofendida. —¡Que yo también te he visto ahí, pegada a la pantallita!


Y te doy la razón. Al final, formo parte del mismo ejército; mi vida material, laboral y hasta social se está digitalizando a pasos preocupantes. Por un momento les miro: teclean, teclean…


—Porque están hablando con alguien, Ada, cariño. ¿Te parece mal ser social?


Claro que no…



Pero deja que te cuente. Bajo del bus y paso por la panadería. Mientras espero a que me atiendan, observo en la acera a una chica de airosa melena pelirroja e impecable aspecto, vociferando con el móvil delante.

Esta chica ya no dialoga, se está peleando por audios de wasaps con alguien al otro lado de la pantalla, lo cual no deja de ser una especie de partido de tenis contra la pared y para colmo sin árbitro..: Ahora te vapuleo yo y cuando me harte, me vapuleas tú.


¿Ventajas de esta pelea en monólogo?

1) No hay quien te corte el alegato, ni siquiera un abucheo, como en el Congreso.

2) Puedes sentirte triunfador absoluto, ahí en medio de una acera llena de árboles que parecen darte la razón.

3) No ves la cara del adversario, al que quizá estás inflingiendo más daño del que piensas


Si reflexionas, no hay tal ventaja. Porque ¿qué queda detrás de una pelea de wasaps? Supongo que demasiadas cosas dichas en caliente que a lo mejor no hubieras gritado de haber tenido a esa persona delante. Una sensación de vacío, de malestar o quizá de culpabilidad.



Y voy más allá. ¿Qué me cuentas de esos hilos escritos, a veces mal entendidos y con los que a lo mejor ofendes sin querer?

—Para eso están los emoticonos, Ada. Los besitos, los corazones y esas cosas…




Ya, pero aun así…¿No te parece que nos estamos perdiendo algo? ¿Qué para dialogar, y ya no digo para pelearse, no vendría mal a veces un poco más de directo?


—No sé, Ada: de todas formas ¿ esta conversación que estamos teniendo tú y yo es en directo?


Pues ahí te doy la razón.


Es más, creo que ni siquiera sé con quien estoy hablando. Por cierto ¿tú…quién eres?




Mientras me entero de con quién estoy hablando, he seguido escribiendo. O más bien, recuperando y completando algo del baúl de mis recuerdos, algo que ya escribí hace tiempo pero que hoy recupero porque encaja muy bien aquí. Por entonces sabía aún menos de lo que sé ahora en esta existencia digital y pensaba, pensaba...


"No volverá la escuela

y será difícil

aprender este lenguaje secreto

donde escribes

en pantallas de viento,

donde gritas grafittis

y un muro impoluto, nuevo

responde en ecos de hielo.


Puede que ya

no quede maestro

que te hable en

diálogo abierto

ilusión de mano amiga

finas hierbas de cariño

esparcida en migas

de sentimiento.


Y si ya poco es real

aun menos

la nube vaga,

la red ansiada,

el planeta anónimo

sin cara ni mirada.

No, no habrá escuela

que enseñe

este lenguaje

donde creen que ríen

y sin querer hieren,

donde dicen

que hablan

y a la vez dañan.


Será necesario,

habrá de encontrarse

una escuela

para esta lengua inmensa.

Y si no la hay...

buscar otro pupitre

y levantarse para siempre

de esta extraña mesa.



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