No reseña de "La villa de las telas" de Anne Jacobs


No, no se me ha colado la negación. Porque ya sabes que, en general, no hago muchas reseñas y esto que escribo va a ser más bien una reflexión sobre el maniqueísmo en los personajes de las novelas.

De hecho, si das un vistazo a mis reels en instagram, encontrarás el "Consejo nº 3 para quienes escriben su primera novela", donde hablo de lo fácil que es caer en el binomio“poli bueno, poli malo”. Se trata de algo más frecuente de lo que parece.


Y lo cierto es que el tándem formado por Kitty y Elisabeth, dos de los personajes de “La villa de las telas” me llamó la atención por esto.


—Es que no me he leído esa novela, Ada, que siempre lo presupones todo…—me dirás.


Pues no es problema, te pongo en situación: 1913, una fábrica de telas en Augsburgo perteneciente a una familia rica, con dos hijas en edad de casarse y un hijo más bien disfrutón. Todo cambia cuando llega a la casa una nueva criada, Marie, muchacha compleja, con su propio drama a cuestas y desde luego, en absoluto la empleada sumisa que todos podían esperar.


—¿Y donde está el maniqueísmo, Ada?—te preguntarás.


Pues lo encontrarás desde casi las primeras páginas. Elisabeth, envidiosa, quizá poco agraciada, cansada de ser siempre eclipsada por su hermana, que acapara incluso a sus más deseados pretendientes, y Kitty, guapa, delgada, con talento para las artes, con miles de aspirantes a marido a sus pies. ¡Ojo, que también con su punto caprichoso! Pero de un modo u otro, siempre más “disculpada” que su hermana.


Recuerdo uno de los primeros consejos que me dieron cuando me lancé con mi primera novela: que el malo no sea tan malo, que tenga su poco de corazón.


Y eso es algo que la vida también nos enseña: hasta el peor de los especímenes humanos puede ser un buen hijo, o un buen padre, o querer de forma entrañable a su gato, por ejemplo. Y no es que Elisabeth carezca de algún detalle de bondad, pero no sé…


La novela, en cualquier caso, está muy bien escrita, con exactas e interesantes descripciones y un ambiente que dibuja con acierto y detalle el mundo de los señores y los criados, muy parecido, como dice la contraportada, al de Downton Abbey. El personaje de Marie, la protagonista, sin duda, cautiva y también toda la problemática del trabajo en las fábricas con sus duras condiciones.


—Muy bien, Ada, pero como esto no es una reseña y hablamos de bondad y maldad, ahora te toca a ti. Que yo sí que me he leído tu novela “Cuarteto a cinco voces”. Y ¡vaya como nos presentas a esa Faina…!






Uff, me has pillado. Pero como has tenido el detalle de leértelo y ya sabes el final, te voy a confesar una cosa. Faina es real, en verdad: se trata de esa chica llamativa que a veces se nos cruza en la vida: una Leo elevada al cubo, demasiado rompedora quizá, diciendo “aquí estoy yo”, alguien que a diferencia de la discretísima Lena, impacta por su físico, pero que a la vez sufre cada vez que no se siente el centro de atención. Es esa hija única, tan acostumbrada a ser la joya de la corona en su entorno familiar, que no puede soportar que su novio o el mundo la ignore. En definitiva, alguien que parece tenerlo todo pero que necesita a gritos ser admirada porque en el fondo quizá guarda una preocupante inseguridad. ¡Ah! Y también es la que al final pone los pies en la tierra y las cartas boca arriba cuando en un arranque de valentía decide dar un vuelco a su futuro.

—A ver, es que si lo explicas así…

Pues sí, hazme caso. Faina es además la que invita a otra ronda de cervezas, la que presta hasta su colorete y su barra de labios, la que ofrece su piso de estudiante para hacer fiestas. No te engañes con Faina, no es mala, en serio.




—Vale, me has convencido.


¿Lo ves? Es que en el fondo, nada es tan blanco ni tan negro. No somos ni tan buenos ni tan malos; la vida sería más fácil si no hubiera matices, pero tú y yo sabemos que no es así.


Y sí, léete “La villa de las telas”.

(Y si te apetecen los ebook… “Cuarteto a cinco voces", que no tiene nada que ver , por cierto)











18 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo